El abrótano hembra (Santolina chamaecyparissus) es una especie de subarbusto o planta herbácea, perteneciente a la familia de las Asteráceas.
También es conocido como cipresilla, hierba lombriguera, boja, guardarropa, manzanillera, ontina de cabezuelas y té de Aragón. Se cultiva por sus propiedades medicinales o con fines ornamentales.
Posee numerosos tallos delgados sobre el que crecen hojas de color verde grisáceo, estrechas, lineales, divididas, carnosas y aromáticas. desprenden un intenso olor aromático que recuerda a la manzanilla, aunque algo desagradable. En lo alto brotan cabezuelas hemisféricas con flores tubulosas de color amarillo. Su altura puede oscilar entre los 20 y 70 cm. Su fruto es cuadrangular. Las hojas son lineales y van desapareciendo a
medida que se asciende por la sumidad, hasta
dejar un trecho completamente desnudo.
Las cabezuelas tienen todas las flores iguales,
algunas veces muy velludas y otras veces
muy verdes, casi sin pelo.
De la recolección interesa la sumidad florida,
que se recoge en verano, poniéndose a secar
a la sombra o en secadero.
Como la planta posee una esencia, el envasado
debe ser hermético para no perderla.
El abrotano hembra es muy rico en esencia,
aunque la cantidad que presenta varía mucho
en función de la raza, el lugar en donde se
desarrolla y el estado en que se encuentre.
La composición de la esencia todavía está por
definir; se cree que contiene cetonas terpénicas
y azuleno, además de un alcohol, pero no
hay nada confirmado, ya que algunos estudios
que se habían realizado correspondían a las
esencias de otras especies.
En España, a las cabezuelas del abrotano
hembra se les atribuyen virtudes parecidas a
la manzanilla, esto es, se consideran aperitivas,
digestivas, antisépticas, expectorantes y
cicatrizantes.
En realidad, las primeras virtudes que se atribuyeron
a las sumidades floridas del abrotano
fueron las de la manzanilla, siendo más tarde
cuando se observó que era también vulneraria,
emenagoga e incluso vermífuga.
Está perfectamente indicada en digestiones
lentas, gases intestinales, dolores menstruales,
bronquitis, asma, anorexia y espasmos
gastrointestinales.
En uso externo se usa sobre todo en infusión
para la conjuntivitis, inflamación de los párpados
o blefaritis, estomatitis y vaginitis.
Como siempre que tenemos una esencia, hay
que guardar las debidas precauciones, sobre
todo en niños, por ser los más susceptibles de
sufrir intoxicación.
.- Infusión. Se recogen unos 5-8 capítulos florales
y se añaden a una taza de agua hirviendo.
De esta tisana se pueden tomar hasta 3 tazas
al día.
.- Esencia. La esencia ya preparada se puede
tomar a razón de 3-4 gotas, añadidas sobre
un terrón de azúcar, 3 veces al día.
.- Uso externo. La misma infusión anterior pero
más concentrada se puede emplear en
forma de colirios, baños oculares, enemas o
irrigaciones vaginales.
Antiséptico. Digestivo. Expectorante
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