jueves, 9 de diciembre de 2010

Abeto

Abeto (Abies alba)
El abeto es un árbol de gran porte que puede
llegar a alcanzar los 60 metros de altura; de
tronco recto y corteza relativamente lisa, grisácea,
con la copa piramidal, se mantiene
verde todo el año.
Las ramas las tiene ordenadas por pisos, extendidas.
El abeto tiene flores machos y hembras, pero
sobre el mismo pie.
Forma piñas rollizas, de no más de 5 cm. de
anchura, prolongadas y erguidas sobre las
ramas, con las escamas que recubren las semillas.
Estas piñas no se desprenden del árbol, como
hacen las de los pinos, sino que se descomponen
en las ramas después de madurar y
van soltando piñones y escamas, dejando así
pelado el eje de la piña.
Se cría formando abetales en la mayor parte
del Pirineo, sobre todo en sus vertientes más
septentrionales.
Florece en primavera y las piñas maduran durante
el otoño siguiente.
De la recolección interesan yemas, hojas,
corteza y resinas.
De las yemas se saca una resina y una esencia
compuesta de limoneno y pineno.
De las hojas obtenemos glucósidos, piceina y
también una esencia.
En la corteza encontramos celulosa, minerales
y taninos.
Y por último en la resina tenemos el compuesto
más característico de este árbol, que
es la esencia de trementina: ésta se acumula
en lagunas o vejigas corticales durante la primavera
y el otoño; se presenta líquida y, aunque
viscosa, es casi tan fluida como el aceite.
Destilando esta trementina -generalmente en
vapor de agua a temperatura no demasiado
elevada- se obtiene la esencia, además de
otros compuestos.
La trementina de abeto ha gozado siempre de
mucha fama entre las gentes de pueblo.
Tiene propiedades balsámicas, expectorantes
y antisépticas de las vías respiratorias y urinarias.
En uso externo es rubefaciente, es decir, que
aplicado sobre la piel la enrojece e inflama,
aprovechándose esta virtud para aplicar sobre
ella otros medicamentos que penetren mejor
en la piel.
Hay que recordar que, al tratarse de una
esencia, se deben guardar las debidas precauciones
por la posible aparición de irritaciones
y alergias.
.- Infusión. A partir de las yemas o de las hojas.
.- Tintura. De 10 a 20 gotas de la tintura, tres
veces al día.
.- Extractos. Se pueden encontrar tanto el extracto
seco como el fluido, y ambos tienen
idéntico uso.
Además se puede usar de forma externa en
baños, inhalaciones, linimentos, ungüentos o
emplastos.
Balsámico. Antiséptico. Rubefaciente. Indicaciones:
En cocimiento para uso interno o añadidas al agua del baño de vapor (1), en los catarros de las vías respiratorias, de la garganta (3), de los bronquios (2 y 4), etc. Activan la función de los riñones y aumentan la producción de orina. Finalmente, por sus propiedades depurativas, son útiles contra las afecciones de la piel, para combatir la gota, el reumatismo y el artritismo, así como para el tratamiento auxiliar de la sífilis. Excelente para el baño de vapor de pecho y cabeza.
Uso: Cocimiento breve (de unos tres minutos) , de cuatro a seis tazas por día tomadas en caliente. Cucharadita de las de café por taza. Para baños de vapor de pecho y cabeza se echan de 20 a 25 gramos de yemas en el agua de cada baño de vapor.

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