viernes, 21 de enero de 2011

Acebo (Ilex aquifolium) 
Tiene la corteza lisa durante toda su vida. Al principio es de un color verdoso y a partir del segundo o tercer año va tomando un tono gris oscuro definitivo. Sus hojas son persistentes, simples, pecioladas, alternas, con forma ovalada y, como cualidad más característica, con un borde fuertemente espinoso en los ejemplares jóvenes y en las ramas más bajas en los adultos, careciendo de espinas las hojas de las ramas superiores. Duran unos cinco años y son de color verde muy brillante por el haz y verde amarillento mate por el envés, totalmente lampiñas, muy rígidas y coriáceas.
Es planta dioica y en los ejemplares masculinos, las flores aparecen en grupos axilares de color amarillento. En los femeninos, aisladas o en grupos de tres y son pequeñas y de color blanco o levemente rosado, y se componen de cuatro pétalos y cuatro sépalos parcialmente fusionados en la base.
Producen los ejemplares femeninos un fruto carnoso (drupa), de un color rojo brillante o amarillo vivo, que madura muy tarde, hacia octubre o noviembre, y que permanece mucho tiempo en el árbol, a menudo durante todo el invierno. Contiene en su interior 4 ó 5 "huesecillos" (semillas), que no germinan hasta el segundo año, en caso de ser ingerida por algún ave como el mirlo. Brota bien de cepa y escasamente de raíz. 
.- Decocción. Una cucharada de postre por taza
de agua. Se deja hervir 2 minutos y se toman
2 tazas al día. Nunca se debe hacer la
decocción a partir de los frutos.
.- Polvo. Las hojas reducidas a polvo se pueden
consumir a razón de 1-2 gr. al día, bien directamente
o encapsulado.
Tóxico. Antipirético. Antidiarreico

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